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martes, 21 de noviembre de 2017

Dibufirma de Martín :


sábado, 18 de noviembre de 2017

En agradecimiento a la asociación ITSASAMEZTEN:


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Presentación de "Un tripulante llamado Murpy" en Getxo.

Aquí os anuncio la presentación el viernes 24 de noviembre a las 19 h:


La imagen se puede reenviar por wasap, por si me hacéis el favor de reenviarla a los conocidos que puedan estar interesados.

Os adelanto el balance y algunas de las conclusiones de esta navegación, sacadas del último capítulo:

"Los momentos más difíciles: en primer lugar el accidente con el remolque en el viaje de ida, donde estuvimos pensando muy seriamente volver grupas y abandonar. En segundo lugar los problemas para encontrar un taller que quisiera hacerse cargo de la reparación del motor Selva (italiano) en Francia y los tiempos de espera para intentar la reparación (3-4 semanas). Y en tercer lugar la confusión de canales al entrar a Sète, que nos obligó a pasar por debajo de tres puentes con dos metros de vano, rozando con la antena, y que también nos hizo temer que el viaje terminaba allí. Y desde el punto de vista de la meteorología, los abundantes días en que sopló el mistral, que nos impidieron navegar o nos lo pusieron muy difícil.

Respecto a la valoración del Tonic 23 nunca pensé que en el Mediterráneo, en teoría un mar sin mareas, fuese útil la orza abatible, y sin embargo ha sido así. Lo primero que hay que decir es que en algunos puertos sí había mareas apreciables, hasta de unos 30 cm. Comparado con los 4-5 metros del Norte no era casi nada, pero si el puerto era grande y la bocana estrecha se generaban corrientes de marea en la entrada que dificultaban las maniobras. Lo bueno fue que el poco calado nos facilitase encontrar atraque en los puertos y las marinas. En varias ocasiones nos dijeron que no tenían plaza para un velero, hasta que les decíamos que con la orza subida nuestro calado era de 70 cm. "Entonces sin problemas" nos solían decir, y nos encontraban un sitio. Siempre hay esquinas de muy poco calado en los puertos, habitualmente ocupadas por barcas y motoras locales, pero no se piensa en ellas porque los barcos de paso, casi siempre veleros, no caben allí por su calado. La orza abatible nos abrió la puerta de la marinas en muchas ocasiones. Incluso para visitar las islas nos sirvió. Hemos estado en algunas en las que todo el puerto tenía un metro escaso de calado, y con un barco más grande no habríamos podido entrar.

Por otra parte en los canales la orza abatible es básica para poder amarrarte en las orillas, donde el declive natural del fondo hace que haya menos calado que el teórico, que siempre se da en el eje del canal. El Canal de Midi está dragado a 150 cm, aunque ya está colmatado a 140 cm y algunas de sus ramas, como el Canal de la Robine, que va a Narbona, a 120 cm. En las orillas hemos estado amarrados en sitios con 40 o 50 cm justo pegando al borde, y la manga del barco alejaba el quillote lo justo para que nuestros 70 cm se acomodaran en el canal. Además en algunos sectores el canal atraviesa ríos, que como no se pueden mantener dragados tienen un calado variable dependiendo de la colmatación de arenas y de las crecidas. En esos puntos el calado puede ser mucho menor, especialmente en verano.

La orza abatible también ha sido útil para el transporte por carretera. Aparte de nuestro desgraciado accidente por la negligencia o la falta de experiencia del que contratamos con el remolque de un todoterreno, los siguientes transportes los hemos hecho en camión. Ha sido un camión no específico para náutica que ha podido cargar el Corto Maltés en su caja gracias al escaso calado. Con quilla fija no habría podido. 


En lo que toca al despacho de un barco pequeño para la “zona 4” (hasta doce millas) que te obliga a seguir el contorno de la costa, desde mi punto de vista es una ventaja. Lo que cuenta en un “viaje” es el disfrute de lo que pasa por el camino, lo que implica ir sin prisa para dar tiempo a que ocurran cosas y para conocer a las personas. Lo contrario es un “porte” en que sólo cuenta alcanzar el destino cuanto antes. Costeando te ves obligado a meterte en puertos inesperados (donde te obliga la hora o la meteorología) y con un barco pequeño puedes hacerlo en casi todos los sitios. Eso genera muchas interacciones con los habitantes y te hace conocer sitios inesperados, esos que no vienen en los folletos y al final son tan maravillosos, y vivir anécdotas curiosas, esas que son la miel de la vida. Yo crucé el Atlántico de Barbate a Martinica en 2006, un mes de navegación oceánica, y si quisiera escribir sobre aquella travesía no llenaría más de diez o veinte folios estirándolo mucho, porque realmente no pasa casi nada. Sin embargo los viajes costeando son una fuente interminable de acontecimiento curiosos y de sorpresas, que te hacen emocionarte cada día.

Respecto a la habitabilidad del Tonic 23 para temporadas largas no puedo añadir casi nada a lo que dije en navegaciones anteriores. Hemos vivido dos a bordo durante tres meses sin problemas. En el Mediterráneo las duchas en la bañera son de verdad una sensación gustosa por la buena temperatura, así como los baños en el mar para enjabonarse, lo que fue un cambio agradable para mí, acostumbrado al agua helada del Norte.

Respecto a la capacidad del Tonic 23 para afrontar el mal tiempo, en esta navegación nos hemos debido quedar en puerto 12 días de los 84 que duró la ruta total (14% de los días) debido once días al mistral y uno al Sureste en Portbou (fuerza 6-8) y a olas que impedían la salida. Esos días vimos a muchos barcos mayores que el nuestro hacer lo mismo, esperar a que pasase lo malo, para salir. No creo que con un barco más grande hubiéramos salido voluntariamente a navegar con fuerza 8. Por lo tanto aquí tampoco le veo una ventaja a un barco grande. Y para terminar con el barco, sigo comprobando que con un barco pequeño caes simpático en los puertos y te dan más facilidades que si llegas con un superyate. Y eso abre algunas puertas".


Espero que podáis acudir a la presentación y que os guste el libro. Y si algien lo quiere dedicado con una dibucarta, que me lo pida a:

alvarogaledo@gmail.com

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Adiós, maldito reservorio.

Para un buen amigo y gran navegante que acaba de cerrar una etapa negra de su vida. Enhorabuena, grumetillo.


martes, 7 de noviembre de 2017

Dibufirma del programa radiofónico de Onda Vasca ITSAS TANTAK. Gracias, Edu.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Entrevista en Onda Vasca

Hola navegantes.

Ayer me entrevistó Edu Araujo en el programa Itsas Tantak, de Onda Vasca, con motivo de la navegación en el Corto Maltés a la Isla de Elba, en Italia, y la publicación del libro "Un tripulante llamado Murphy", donde la cuento. Podéis escucharlo aquí:

https://www.dropbox.com/s/7qcv90oxrw5j5r3/Itsas%20Tantak%205-11-17_Elba.mp3?dl=0

Espero que os guste. En la foto, el Corto Maltés en Portoferraio, la capital de la isla de Elba. Un saludo

sábado, 4 de noviembre de 2017

"Un tripulante llamado Murphy" ya está disponible.

Hola navegantes.

El nuevo libro, donde relato la navegación a la isla de Elba el verano pasado, ya está disponible. Fue una navegación llena de incidentes, con una ruta de ida por el mar costeando Francia e Italia, y de vuelta por los ríos, canales y mares interiores del Sur de Francia. Puede adquirirse accediendo en el enlace en la columna derecha del blog, y si alguien lo quiere dedicado con una dibucarta, pidiéndomelo directamente a alvarogaledo@gmail.com.


En la columna derecha del blog está también el acceso a las fotos de todo el libro (casi 800 fotos) clasificadas por capítulos, así como a las rutas marcadas sobre Google Earth. En el libro los lugares donde se puede consultar una fotografía están marcados con la letra en negrita.

Como explicación de intenciones os adelanto los dos últimos parrafos con los que termino el libro (los puntos suspensivos son para no revelar el final de la "película", el tanteo que durante todo el viaje, y en el relato del libro, llevamos entre el cabroncete de Murphy y mi modesto velero):

"Finalmente, y en cuanto a la experiencia vital, sólo puedo deciros ¡adelante, no lo pospongáis!. Cuando más tarde o más temprano os sintáis como un muñeco metido en un traje de negocios, o el aburrimiento os ahogue como una niebla espesa, no os dé miedo saliros del carril y soltar amarras. Aunque el resultado del tanteo en esta navegación sugiera ................, esos números no reflejan lo que sentimos por el camino, la felicidad enorme de estar libres en el mar, los nervios por la incertidumbre de dónde dormiríamos esa noche o qué conoceríamos mañana, cómo nos extasiábamos ante un paisaje, una puesta de sol o la vuelta del recodo de un río o un canal, y por qué no decirlo, hasta la satisfacción de hacernos más grandes que los problemas.

He pretendido escribir para vosotros, los propietarios de veleros pequeños, un libro lleno no sólo de números y de palabras sino también de vibraciones, para transmitiros que no demasiado lejos de casa podéis sentir lo mismo que sienten los que dan la vuelta al mundo en grandes veleros. Quiero decir que aunque el barco sea pequeño podéis vivir y descubrir cosas con él, impregnandoos de los paisajes por donde os lleve y de las personas que os haga conocer, y que lo agradeceréis cuando os llegue la edad de jugar a la petanca. Aunque también os advierto que durante el viaje algo hará clic en vuestra cabeza, y que es posible que el que vuelva a vuestra casa y a la Calle Mayor de vuestra ciudad sea distinto del que se marchó. No os preocupéis si todos esos parientes que meneaban la cabeza cuando os fuisteis os encuentran raros, porque el cambio es a mejor. Y hasta es posible que los propietarios de barcos mayores os envidien. Las navegaciones oceánicas o de altura no les permiten entrar en los sitios maravillosos donde entraréis vosotros, puertos pequeños y desconocidos, canales o ríos de poco calado que os llevarán a lo más profundo de los países. No veréis sólo y a toda prisa lo que os han dicho que tenéis que ver, como el turista, sino lo que por azar os caiga bajo los ojos. Sacad partido a lo que tenéis ahora, vale más eso que la esperanza de hacerlo todo cuando tengáis un barco más grande. Porque la vida es breve e impredecible".


Espero que os guste.

Intenta cruzar el Atlántico "a la godille".

Hola navegantes.

"La godille" es una forma de remar habitual en Francia, con un solo remo articulado en la popa de la embarcación. Se rema haciéndolo oscilar a derecha e izquierda y el remero se sitúa de espaldas al avance. El barco no tiene timón, y se dirige con el mismo remo, haciendo más fuerza a uno u otro lado. Se avanza mucho más lentamente que con dos remos y se rema de pie. En este video podéis verlo:

https://www.youtube.com/watch?v=sFiqSI7qmHA

 Es el marino francés Hervé Le Merrer, de 48 años, que pretende cruzar el Atlántico así en 50 días. Experiencia atlántica no le falta, ya ha cruzado ese Océano 21 veces en solitario o con tripulación. Saldrá de Canarias en diciembre con dirección a Martinica (2.700 millas que pretende cumplir remando 8 horas diarias). Irá en solitario y sin asistencia, y aunque el Atlántico ya lo han cruzado varios aguerridos a remo es la primera vez que se va a intentar "a la godille".

La godille es una forma de propulsión habitual en Bretaña para distancias cortas (típicamernte, para ir del velero fondeado a tierra o cometidos similares). Yo lo he intentado y os aseguro que es dificilísimo, aunque a ellos se les ve hacerlo con mucha naturalidad. La próxima vez que navegue por Bretaña me he propuesto no volver a Santander sin saber hacerlo. Ha caido en desuso y sólo se mantiene como una tradición, porque el esfuerzo cunde poco y hay que ir todo el tiempo retorciendo el cuello para ver tu propia proa.
El barco se ha constrido específicamente para esta aventura y se llama "Eizh an eizh" que significa "8 a 8" en bretón, en referencia al movimiento de la godille en el agua, que debe describir el número 8 para avanzar. Mide 5,60 metros de eslora, y tiene una cabina estanca donde descansar y llevar los víveres y los instrumentos. La posición de espaldas a la marcha no es especialmente mala para atravesar el Atlántico por la ruta de los alisios, porque allí no tienes peligros en la proa (un Océano vacío) y sin embargo todo lo malo, y especialmente las olas impresionantes de 4 ó 5 metros, te viene siempre por la popa. Así podrá verlas venir y aprovechar mejor la pendiente de cada una. No obstante es un desafío impresionante para una persona sola. Ojalá lo consiga.


Para hazañas similares podéis consultar la del francés que cruzó el Atlántico a nado (entrada del blog de 30-3-17) y la del polaco que lo cruzó a remo con 70 años (entrada del blog del 6-9-17).

viernes, 3 de noviembre de 2017

Dibufirma de Robinsón.

Dibufirma de la librería náutica Robinsón, como las que acompañan en el último libro ("Un tripulante llamado Murphy") a cada puerto en que recalamos.

martes, 31 de octubre de 2017

Cruce del atlántico a vela en silla de ruedas.

Hola navegantes.

Audrey Barbaud es una chica de 27 años a la que la enfermedad de Charcot-Maie-Tooth tiene en silla de ruedas desde niña, y que ha pasado por varias operaciones de la columna vertebral. Lejos de acomplejarse, sus ansias de disfrutar de la vida le han llevado a viajar por varios paises, alojándose incluso en casas de Airbnb, lo que cuenta en su blog:

http://roulettes-et-sac-a-dos.com

No conforme por viajar por tierra, va a embarcarse en un cruce del Atlántico desde Canarias a Martinica, en uno de los veleros acompañantes de la famosa regata Mini Transat, para veleros de 6,5 metros. Ella embarcará en un velero mayor, un Sun Odyssey 43 bautizado "Pierre de lune" ("Piedra de luna") especialmente adaptado para personas con movilidad reducida.

La navegación a vela para personas en silla de ruedas tiene las dificultades que todos nos imaginamos enseguida de movilidad por la cubierta y de entrar y salir de la camareta, que suele resolverse con pequeñas grúas y moviéndose reptando. Pero hay otras impensables a primera vista, como los forúnculos en las posaderas debidos a la humedad constante del banco de la bañera y su dificultad para cambiar los sitios de apoyo. A veces nos pasamos 10 o 12 horas seguidas sin poder abandonar el timón, y si el banco está mojado y no puedes cambiar de posición aparecen los forúnculos. Este problema aparentemente nimio ha hecho abandonar a algunos navegantes discapacitados.

Esperemos que todo resulte bien a Audrey y le agradecemos desde aquí su ejemplo de vida.


lunes, 30 de octubre de 2017

¿Volverán los cargueros a vela?.

Aunque parece casi inverosímil, es posibe que sí. Con la subida del coste del petróleo, parece absurdo cruzar el Atlántico con el viento de popa y no aprovecharlo. El problema es que se necesita mucha tripulación para manejar las velas. Pero en algunas zonas entre las islas del Pacífico ya hay veleros que utilizan sus grandes bodegas para el transporte de "pequeñas" cargas, aun que en este caso "pequeñas" significa varias toneladas. Utilizan una tripulación acorde al trabajo de navegación y son poco rentables.

Pero hay un proyecto de construir un supertransporte de coches con propulsión hibrida (diesel-eléctrica) y a vela, como el de la foto.


 Lo está estudiando la empresa alemana Sailing Cargo y se trataría de un barco de 170 metros de eslora y 25 de manga, con capacidad para transportar 3.000 coches. La superficie vélica sería de 5.000 metros cuadrados repartida en 4 mástiles, con mecanismos electrónicos de plegado y desplegado para no necesitar mucha tripulación para su manejo. Podría navegar a entre 12 y 16 nudos, y las emisiones de CO2 se reducirían un 80% respecto a un transporte convencional. Estéticamente casi da ternura ver esas pequeñas orzas antideriva debajo de ese casco monstruoso.

Ojalá en el transporte marítimo se imponga también la moda vintage, en beneficio del planeta. Cuesta creer que se abandonara un transporte que utilizaba un medio de propulsión como el viento, que es de las pocas cosas (si no la única) que aún son gratis en la vida, y encima  no contamina.

domingo, 29 de octubre de 2017

La luna horizontal de Bali.

Hola navegantes.

Los que vivimos en el hemisferio Norte estamos acostrumbrados a ver los cuartos de la luna verticales. Con forma de abrir paréntesis "(" cuando está decreciente y de cerrar paréntesis ")"cuando está creciente. Por eso decimos que la luna es una mentirosa, ya que la forma de abrir paréntesis, que parece una "C" no significa creciente y la forma de cerrar paréntesis, que parece una "D" no significa decreciente.

En hemisferio Sur la ven al revés, ya que la gente está "boca abajo", y allí la luna no miente: "(" es creciente y ")" decreciente. Por eso me resulta tan difícil entender que antes de Colón se pensara que la Tierra era plana, ya que si lo fuera la luna se vería igual desde todos los paises del mundo. Y esa es una observación tan evidente, en una época que ya eran capaces hasta de ver los anillos de Saturno, y donde había astrónomos expertísimos,  que cuesta creer que no se dieran cuenta de lo que vería hasta un niño.

En la línea del ecuador, donde está Bali, la posición de las personas sobre el planeta es perpendicular al eje de giro de la Tierra, y entonces vemos a la luna en forma perpendicular. Entonces los cuartos no son en sentido vertical sino horizontal. Así la veíamos desde Bali:


Una visión sorprendente y con una explicación interesante.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Presentación de "Un tripulante llamado Murphy"en la librería Robinson.

Hola navegantes.

Os adjunto la invitación para la presentación en Madrid. Si conocéis aficionados al mar y a la vela os agradecería que me ayudarais a difundirla. Un saludo.

martes, 24 de octubre de 2017

Monos que roban gafas, y una playa buena.

Hola navegantes.
Para matizar la última entrada, tengo que reconocer que por fin hemos visto una playa "buena" en Bali. Estamos en Sanur, al sureste de Bali, y aquí la playa es de arena amarilla, bien rastrillada y con cocoteros como los de la foto. Aunque claro, eso lleva el añadido de todos los negocios de la parafernalia playera, chiringuitos, clubes de buceo, alquiler de embarcaciones, puestos de chancletas, flotadores y recuerdos, etc. Pero era una deuda con las fotos que subí el último día.
Y aunque no sea un tema náutico no me resisto a comentar, como despedida, la visita de ayer al templo de Uluwatu. Además de su emplazamiento espectacular, al borde de un acantilado marino, es famoso por los monos que viven en el entorno, ladrones de gafas. Ya lo advierte un cartel en varios idiomas en la entrada, que te quites las gafas o las cuides mucho si las necesitas para ver. Los monos han aprendido de generación en generación a quitar las gafas de la cara a los visitantes. En nuestra visita vimos por lo menos 3 robos. Se acercan cautelosamente y de un salto las agarran por la patilla y se las llevan.
 
¿Para qué las quieren?. Pues aquí entra el condicionamiento de Pavlov. Cuando un guarda ve un robo se acerca y le echa al mono algo de comer. Para cogerlo el mono tiene que soltar las gafas, y el visitante las recupera. Qué más quieren los monos para conseguir comida fácil. Pero a la vez se ha dado un condicionamiento negativo. Como hay tantos monos y tan ladrones, hay un cuerpo de vigilantes que se comunican por walkie-talkie, y que apartan a los monos de los sitios más concurridos. Y lo hacen con tiragomas. Pues los monos han aprendido y los guardas se acercaban a ellos con el tiragomas en alto, pero no se molestaban ni en cargarlo. Nada más verlos los monos se alejaban en estampida. Curiosa clase práctica de conductismo.

 Además de las gafas saben robar otras cosas, como veis en las fotos.







domingo, 22 de octubre de 2017

El paraíso ya no existe, o ¿Qué dejamos a nuestros hijos?.

Hola navegantes.

Siguiendo nuestro periplo por Indonesia hemos llegado a la isla de Bali, sí, esa que se supone es un paraíso para las lunas de miel. Centrándome como siempre en los temas náuticos, ¡qué decepción!. La playa de Lovina, una de las de arena negra al norte de la isla, es lo que veis en las fotos. Erosión de mar que intentan frenar con muros de hormigón y sacos terreros, que está socavando los árboles y el terreno de la orilla, desagües en la arena, basura plástica, parques inflable a pocos metros de la orilla, etc. Creo que cualquier playa de Cantabria le da cien vueltas a ésta. Y lo malo es que la causa del problema es global, no solo de los balineses, por la contaminación plástica de todos lo océanos y el efecto invernadero. Como no lo paremos vamos a dejar a nuestros hijos un estercolero.

Los barcos típicos son curiosos. De manga estrecha y equilibrados con balancines, algunos con motores de camión como en Vietnam (el de la foto ha duplicado la potencia con uno en cada banda) y un tejadillo para protegerse del calor abrasador. También hay otros más modestos pero con el mismo diseño.

Ojalá en los días que nos quedan veamos algo más optimista.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Rinca, la isla de los dragones de Komodo.

Hola navegantes.

Siguiendo con las curiosidades náuticas de Indonesia, hoy voy a contar la navegación a la isla de Rinca, una de las cuatro donde sobreviven los dragones de Komodo.

Cogimos una embarcación local de esas con la típica silueta asiática y en dos horas desembarcamos en Rinca. La embarcación estaba llena de esas chapuzas enternecedoras de las que sustituyen con ingenio la falta de medios. En la segunda foto podéis ver la luz todo horizonte blanca (una bombilla tapada con una botella de PVC invertida) y en la tercera cómo reutilizan los chalecos viejos para defensas. En la cuarta podéis ver el ancla, con un orinque y la cruz ampliada con un inoxidable soldado. Por supuesto no tenían molinete, y la subían a pulso dos marineros.

 El objetivo era visitar Rinca  para ver los dragones. La isla tiene un solo poblado, porque convivir con esas fieras es peligroso. Hace pocos años atacaron y se comieron a un niño de 7 años que había ido al bosque con su padre. El dragón de Komodo es una especie reliquia de la época de los dinosaurios. Es como una iguana pero mucho más grande, y sólo existe en 4 islas entre Flores y Bali. Se piensa que hace siglos también existían en Australia.

En la isla hay unos 1500 ejemplares. Como muchos reptiles, según la temperatura de incubación de los huevos salen machos o hembras. Cómo aquí hace tanto calor nacen más machos, y hay una desproporción enorme con el número de hembras, lo que motiva que sean muy agresivos.

Están en el vértice de la pirámide alimenticia de la isla y pueden hasta con los búfalos. Su forma de cazar es morder en la pata a su víctima. Su saliva tiene más de 60 bacterias y una toxina. Con semejante cóctel el animal mordido suele fallecer de una infección, y los dragones le siguen durante semanas hasta que se muere. Entonces se lo comen. Pueden sobrevivir comiendo una vez al mes, ¡pero menuda comida!.

La visita a la isla se hace protegidos por un "Ranger". Con ese nombre y teniendo que protegernos de esas fieras, supondríais que el Ranger iría armado. Pues su material de trabajo es un simple palo terminado en una "Y" griega. Si un dragón ataca hay que conseguir frenarle por el cuello con el palo. Como para fallar la puntería. A algunos Rangers les han mordido.

Por toda la isla se ven colgados de los árboles los cuernos de búfalos y los ciervos que los dragones se van comiendo, y que los Rangers cuelgan allí de adorno. También hay muchos monos.

Los dragones son caníbales, y cuando nace un bebé lo primero que tiene que hacer es trepar a un árbol para que no se lo coman los de su especie (los adultos no saben trepar). Allí caza desde el primer día insectos, pájaros y hasta monos para sobrevivir. Nosotros vimos dos dragones juveniles.

En el camino de vuelta paramos en una isla deshabitada para bañarnos y coger conchas. En la última foto podéis ver la"lancha" de desembarco. Si, es un simple rectángulo de porespán con un remo. Muchos otros barcos utilizaban el mismo sistema.¡Viva la improvisación!

lunes, 16 de octubre de 2017

Kilómetros de basura plástica en la isla de Flores.

Hola navegantes.

A mi me gustaría contar en el blog sólo las cosas bonitas del mar y de la navegación, pero la realidad es tozuda. Estamos en la isla de Flores, al sur de Indonesia, y ayer entre otras cosas fuimos a conocer la playa de Nanga Panda.

En teoría es la más bonita de Flores y una de las más bonitas de Indonesia, y es famosa por sus piedras de color turquesa.  Pues la realidad es lo que veis en la primera foto: kilómetros de basura plástica a medio digerir, perchas, envases, tapones, plásticos de los que unen entre sí las latas de refrescos, bidones, etc. ¿Y las piedras de color turquesa?. Pues cada vez hay menos, porque las retiran para venderlas, como si no se dieran cuenta de que las piedras no se reproducen. Debe ser una de las "industrias" locales, coger piedras para venderlas como adorno en diversas construcciones. Toda la carretera paralela a la playa está llena de almacenes de piedras en sacos para llevárselas. Creo que dentro de unos años la playa será conocida como la de los plásticos multicolores en vez de como la de las piedras color turquesa. ¡Qué pena!.

Por otra parte seguimos viendo detalles enternecedores del ingenio local. En las siguientes fotos podéis ver la auténtica "tabla" de surf, y os prometo que con esa tabla cogían las olas. También vimos a un padre con su hijo extendiendo una red rudimentaria perpendicular a la playa, y le vimos sacar algún pescado.

Por la mañana habíamos madrugado a las 3.30 para llegar a la cima del volcán Kelimutu con la salida del sol. Ese si que es bonito, con sus tres lagos de colores diferentes y cambiantes. Según una leyenda al lago esmeralda van las almas de los niños buenos, al lago turquesa las de los adultos buenos, y al lago negro las de los malos. A pesar de estar menos deteriorado que la playa de Nanga Panda, también allí vimos cochinadas, como dar de comer a los monos (que está prohibido) y tirar los envases plásticos y de papel parafinado por el entorno. Me parece que estos también van a matar a la gallina de los huevos de oro, y cuando quieran darse cuenta se preguntarán por qué ya no van allí los turistas.