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domingo, 16 de julio de 2017

En el falso faro del fin del mundo.

Hola navegantes.

Hoy salimos Mario y yo de Muros un poco tarde, a las 11.15, porque nos esperaba una etapa corta. El pronóstico era de viento del NE flojo que nos permitiría navegar a vela, aunque ciñendo. La salida de la ría fue extraordinaria , con un viento del SE por la aleta que nos permitió navegar la primera hora a 5-6 nudos. El mar estaba tan tranquilo que nos permitimos pasar entre los islotes Neixon y la tierra firme en vez de por fuera. Pero una vez salidos de la ría el viento decayó y el resto de la jornada tuvimos que ir apoyados por el motor.

Como al salir de la ría y quedarnos desventados nos aburríamos, nos acercamos a ver de cerca los escollos Los Bruyos, unas rocas asesinas que velan a ras de agua a 4 km de la orilla (y hay otras aún peores a 6 km, el Bajo Meixidos) porque quedan ocultas en pleamar y tienen varios naufragios. Podéis verlas en la primera foto. Justo cuando pasamos junto al escollo la baliza dejó de emitir nuestra posición y nuestras familias se preocuparon pensando que habíamos naufragado. Claro, ellos no sabían que el mar estaba como un plato y sólo veían que nos habíamos acercado muchísimo al escollo y que luego la baliza no daba posiciones nuevas. Perdón.

Luego seguimos hacia el cabo Finisterre bajo un sol achicharrante y con poco viento. Antes de llegar a Fisterra, el pueblo que se encuentra en el interior del cabo y que era nuestro destino, decidimos parar el barco para un baño en altamar, y justo en ese momento, cuando estábamos en el agua, se acercó una manada de unos 15 delfines al barco. Luego entramos en el puerto pesquero de Fisterra y nos hemos quedado en el pantalán rompeolas.

La tarde la hemos dedicado a temas de intendencia, como ir a por gasolina a la estación de carretera porque la del muelle estaba cerrada, y a ver el Faro. Se le considera el más occidental de Europa y por eso se le llama el Faro del fin del mundo. Qué pena que no sea verdad, porque el Cabo Toriñana (9 º 17,977 W), un poco más al norte, está casi 2 millas más al oeste que el de Finisterre (9º 16,396 W). El porqué del engaño no lo entiendo, pero cualquiera puede comprobarlo con las coordenadas de Google Maps.

En este sitio, considerado por los peregrinos el fin de Europa, suelen quemar sus zapatos y botas como despedida del viaje. Ya se ha prohibido la marranada, como veis en la segunda foto, pero algunos dejan el calzado de recuerdo. El Faro es precioso y está en un sitio espectacular. En la última foto podéis ver sus sirenas de niebla.

Mañana seguiremos hacia el Norte, y según el viento entraremos en la ría de Camarillas o seguiremos hasta Laxe.

Hasta mañana navegantes.

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